¿Qué es la mala praxis dental o estética?
La mala praxis dental o estética se produce cuando un tratamiento odontológico o un procedimiento de carácter estético se ejecuta de forma negligente, sin la técnica adecuada o sin la información debida, causando un daño al paciente.
En el ámbito dental incluye extracciones erróneas, lesiones a nervios, implantes mal colocados o infecciones por falta de asepsia. En lo estético abarca resultados desfigurantes, quemaduras, cicatrices o secuelas tras cirugías, rellenos, láser u otros procedimientos.
¿Cuándo se configura responsabilidad?
Una particularidad de estos tratamientos es que muchas veces son electivos y se ofrecen como servicios con un resultado esperado. Por ello cobran especial relevancia el consentimiento informado y la obligación del profesional de advertir sobre los riesgos reales y las expectativas razonables.
Cuando se promete un resultado que no se cumple por impericia, o cuando se omiten advertencias esenciales, puede configurarse responsabilidad tanto del profesional como del centro.
¿Qué puedes hacer?
Si un tratamiento dental o estético te dejó secuelas, dolor o un resultado muy distinto al ofrecido, conviene reunir los presupuestos, consentimientos, fotografías previas y posteriores, y los informes de otros profesionales.
Con estos antecedentes se puede evaluar si hubo mala praxis y reclamar la reparación del daño, así como los costos de los tratamientos correctivos necesarios.
¿Crees que tu caso es similar?
Cuéntanos qué te pasó. Nuestro equipo de abogados y médicos evaluará tu situación de forma rápida y confidencial. Puedes elegir entre recibir un análisis de tu caso o hablar directamente con un abogado especialista.
Secreto profesional · Nadie se entera